Hay platos que huelen a mar, a campo y a carretera abierta. A esos días largos de verano en los que el sol parecía no ponerse nunca y las comidas se alargaban…
Hay platos que huelen a mar, a campo y a carretera abierta. A esos días largos de verano en los que el sol parecía no ponerse nunca y las comidas se alargaban…